El tercer evento relacionado al proyecto “Encuentro en las Fronteras de las Ciencias Sociales” tuvo lugar en la sede La Reina de la Universidad Central, en la Facultad de Ciencias Sociales.
Allí se llevó a cabo un nutrido diálogo en el cual se plantearon cuestiones fundamentales para cualquier aproximación a la historia desde las ciencias sociales. Si existe o no sustento para definir la historia de Chile, por ejemplo, fue una pregunta que se abordó desde distintos puntos de vista por los académicos que protagonizaron la mesa de discusión y por los asistentes, en su mayoría estudiantes de las escuelas de Psicología, Sociología y Trabajo Social.
Reinaldo Cifuentes, historiador y Secretario de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central, quizo sentar en el debate los conceptos de “patria” versus el de “nación” y cómo estos se interpretan en nuestra sociedad y a nivel mundial, ; así como sus orígenes. Esto, con el objeto de plantear interrogantes con respecto a la identidad nacional chilena y con respecto a los fenómenos que componen o generan etnias, así como el rol de los historiadores en ello. Cifuentes concluyó su exposición planteando la necesidad de una reflexión sobre dónde estamos, para qué y por qué, para así “dejar de vernos de una manera y ser de otra”.

Por su parte, el trabajador social Alejandro Díaz puso el tema de la historia de las historias de las ciencias sociales en Chile, donde -según él- no se ha reflexionado profundamente sobre su origen y devenir. “No existe un movimiento de historizar las disciplinas sociales en la particular territorialidad de una configuración social como la chilena”, dijo, mientras Héctor Bravo, filósofo, contextualizó las ciencias como algo sometido al momento histórico y la historia como algo sometido a su vez a los prejuicios, creencias y formas de ser de una época.
Como conclusión –si bien el objetivo del encuentro tenía más relación con plantear preguntas que con dar soluciones- se podría decir que es necesario construir un nuevo programa historiográfico o una nueva historiografía. Y este un desafío no sólo de la historia sino de las teorías sociales como transdisciplinas.
Y es que la historia es demasiado importante para ser responsabilidad de una sola disciplina.