CHILE CONTINÚA CON EL CASTIGO FÍSICO
El último estudio del CESOP indica que el 69.3% de los encuestados admite que hoy los niños conocen sus derechos y los hacen valer, aunque más de la mitad de ellos reconoce haber sido castigado en su infancia.
En la sociedad tradicional se consideraba que el castigo físico era un buen recurso para disciplinar a los niños y educarlos de buena manera. Ser estricto constituía el modelo de proporcionar una buena educación, y ello se reflejaba tanto en los hogares como en los colegios. Y ser estricto implicaba castigo físico.
La sociedad actual ha modificado muchos paradigmas, y hoy es cada vez mayor la población que reconoce y respeta los derechos de los niños. Así lo comprueba una encuesta sobre el tema realizada por el Centro de Estudios Sociales y Opinión Pública (CESOP) de la U. Central.
En efecto, el 88.3% de los encuestados admite que hoy se les reconocen más derechos a los niños que antes, y el 69.3% estima que, en la actualidad, los mismos niños conocen esos derechos y los hacen valer. María Teresa del Río, psicóloga y Decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Central advierte que “para hacer desaparecer el flagelo del maltrato se necesita de un cambio cultural y varias generaciones, de modo que resulta alentador que los niños conozcan y distingan buen trato de mal trato, porque así es más probable que esta práctica no sea parte de sus relaciones de adulto”.
El 55.3% reconoce haber sido castigado(a) cuando niño(a) y el 44.7% declara no haber recibido castigo físico en su infancia, predominando en ello en las generaciones más jóvenes. La Decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. Central considera que “la mayoría de las personas prefieren no reconocer la gravedad del problema porque es doloroso, de manera que tienden a minimizarlo o en casos más extremos, a negarlo”.
El 84.3% reprueba el uso del castigo físico para educar a los niños y ello revela el inicio de cambios importantes a nivel conductual. “El castigo físico es un enorme acto de cobardía y de falta de recursos adecuados para instaurar una manera de relacionarse sana” sostiene María Teresa del Río.
Si bien, el uso del castigo físico sigue siendo una práctica recurrente, ya no responde a una concepción de cómo se debe educar, sino que es expresión de otros factores, tales como estrés, frustraciones e incertidumbres que genera la vida moderna.
El maltrato sigue siendo un problema, y “si bien los niños pueden aprender sobre derechos o prácticas adecuadas, aprenden aún mejor observando a sus seres más significativos en la vida cotidiana”, concluye la psicóloga de la U. Central.
Columna de opinión de María Teresa Del Río: ¿RECIBIÓ CASTIGO FÍSICO EN SU NIÑEZ?
FICHA TÉCNICA DEL ESTUDIO:
Unidad Ejecutora: Centro de Estudios Sociales y Opinión Pública (CESOP-UCEN)
Tipo de Estudio: Sondeo Telefónico de Opinión
Objetivo General: Conocer las opiniones de la ciudadanía respecto al uso del
castigo físico antes y hoy en la educación de los niños
Población Objetivo: Residentes de ambos sexos en la región metropolitana cuyas
edades fluctúan entre los 18 y 65 años.
Tamaño Muestral: 300 casos encuestados (5.65% de Error Muestral para un 95%
de confianza)
Tipo de Muestreo: Probabilístico con selección sistemática de casos.
Marco muestral: Base de datos de hogares con teléfono domiciliario en la RM.
Recolección de datos: 16 y 17 de noviembre de 2009