Es primavera en Nueva York y para Pablo Rojas Bolvarán, Licenciado en Sociología de la Universidad Central, es una pena dejar esta maravillosa ciudad en la que estuvo tres meses haciendo su práctica en... la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Una experiencia profesional y humana que jamás olvidará y que quiso compartir con Barrio Central a través de un intercambio de correos, mientras preparaba sus maletas para regresar a Chile a terminar su memoria.
"Soy hijo de la circunstancias y los milagros", cuenta Pablo, quien recuerda que la idea de realizar una práctica en la ONU comenzó a tomar fuerza tras restablecer un contacto que tenía su padre -que vive en Miami- en dicha institución. "Él estaba escéptico y dijo que era muy difícil, ya que el funcionario en mención era más bien externo y sin llegada a los mandos administrativos. Además, se preguntaba qué podía hacer un sociólogo en ese lugar, entre diplomáticos".
Pasó el tiempo, pero tras la insistencia de Pablo y su familia, a pesar de los constantes comentarios en cuanto a que hacer llegar sus antecedentes a la ONU era una tarea casi imposible, el currículum de este joven de 23 años llegó a buen puerto. "Aquí viene el milagro: pasó una semana y se comunicaron con nosotros para decirnos que había sido aceptado. En realidad, mandé el CV en el tiempo preciso. Hace poco que habían cambiado una disposición en la Misión para aceptar a practicantes, a tiempo completo y con ciertas características, las cuales cumplía. Además, estaban escasos de personal, lo que hacía que mi llegada fuera bien recibida".
Después de cinco meses de espera, por fin se hacía realidad el sueño de Pablo. Gracias a su perseverancia y al apoyo de la Universidad Central, a través de su Rector, Luis Lucero; del Decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Luis Gajardo y de la Directora de Relaciones Nacionales e Internacionales, Eliana Abad - consiguiendo una beca para solventar parte de los gastos-, Pablo llegó en enero de este año a Nueva York para incorporarse como practicante a la Organización de Naciones Unidas.
"Me tocó trabajar en una gran cantidad de temas que van desde asistencia humanitaria, desarme nuclear, derechos humanos, temas de género, crisis financiera hasta desarrollo sustentable y derecho del agua. Esto significó que estuviera en la sala del Consejo de Seguridad, en el salón ECOSOC y en el Trustesship Council. Vi batallas campales durante las discusiones sobre ciertos temas, conocí y me relacioné con gente de países que ni siquiera tenía idea de su existencia y disfruté de los ‘míticos cafés y hot chocolate